Archive for the ‘ Uncategorized ’ Category

comunicar, difundir, aprender

Creo que, dado que somos o tendemos a ser comunicadores, todos vimos claro antes o después el papel fundamental de la comunicación en estos procesos de innovación que conducen… a un desarrollo, tomando este término entre comillas, según se entienda: ¿a un desarrollo de indicadores económicos, un desarrollo de los pueblos, un desarrollo humano?

En cualquiera de las opciones, somos seres comunicantes, y en todos los casos conllevará una evolución.

Pero, aun teniendo clara la importancia de la «comunicación interna» -el seno del grupo interrelaciona, se comunica y, con ello, evoluciona y crece, previsiblemente- me resulta más interesante el proceso de comunicación «externo». Como expresaba en otras entradas, la comunicación de los procesos me resulta esencial. Si no, no existiría esta asignatura, que entre otras cosas quiere dar a conocer un método de creatividad, una forma de innovar desde el pensamiento grupal, colectivo. Ya desde este punto de vista, si no se comunica la mecánica no se puede reproducir el método.

Además, existe en el mundo una clara brecha de conocimientos, y es en parte culpa de la falta de comunicación que de ellos se ha hecho desde quienes ostentan las oportunidades de desarrollar conocimientos: y no solo de los resultados, también de los pasos que les llevaron a ellos.

Por eso, creo que quienes manejan los regímenes de propiedad de la innovación comuniquen al mundo sus formas de hacer. La comunidad -la comunión- del pensamiento innova, como diría Omar, de forma ciega, pero mucho más sencillo resultará si aquellos que van a pensar(se) ya conocen y han evaluado los procederes de otros colectivos. Propiciemos, como comunicadores, que el mundo se comunique entre sí. A ver qué pasa. (¿estaremos preparados para ello, para afrontar sus consecuencias?)

Quien comunica a otros un conocimiento tiene la obligación de difundir lo que sabe. Es la desigualdad de la enseñanza la que nos tiene más oprimidos todavía como especie.  Y si el contenido es la innovación, tanto más innovadora deberá ser la manera de difundir, de enseñar, de comunicar.

Aprendizajes, pensamientos ajenos y participación

En la última clase con Omar comentamos una teoría que ya vimos en alguna otra asignatura.

Weber y Durkheim se interesaron por la revolución de los burócratas, por su ascenso al poder y su rol como gestores -de empresas, de ideas, de sociedades-, y pudimos observar la relación que puede existir entre el gerente de una empresa capitalista y el burócrata del órgano de propaganda ideológica de un sistema comunista.

Introduzco esta reflexión porque da a entender que en ambas corrientes de estructuración social se mantiene el pulso de ciertas élites como controladores de los acontencimientos, de lo que se hace -y lo que se dice- y lo que no…

Bien, hace un par de semanas escuchaba a Jan Wildeboer, uno de los red hat responsables del proyecto One Laptop Per Child (en India, y en otros lugares, han llevado portátiles de cien euros que ya han distribuido entre dos millones de niños por el mundo, que a su vez han creado unas redes propias, iniciando un proceso de comunicación inédito).

Fue en el contexto de unas jornadas de expertos que, ejem, iban a plantear ciertas recomendaciones al consejo europeo de ministros de ciencia e innovación, o ciencia y tecnología, o ciencia y universidad -elíjase según el ideario del partido gobernante-. Ciencia contra la pobreza, se titulaban las jornadas.

El caso es que Wildeboer, que va un poco de antisistema, se quemó bastante tras la presentación del director de la Oficina Mundial de la Propiedad Intelectual y acabó su alegato bastante encendido en contra de las publicaciones científicas, del open access y de todo lo que fuera «constrictivo» (léase burocrático, según las directivas que unos gestores imponen para decidir qué se difunde, a quién y en qué etapas) . «Viva Internet», exclamó, «el medio en el que quienes participan no son criminales, ni delincuentes. Son personas a las que hay que dejar que empiecen a comunicarse».

El caso es que tuvo un momento en su intervención que puede darnos una orientación, al que le guste; que puede servirnos para plantear alguna base para la comunicación participativa entre la comunidad y la sociedad, o entre la comunidad y los círculos de poder… La diseminación de resultados (de investigaciones, de conquistas tecnológicas, etcétera), vienen de arriba hacia abajo, se diseminan los conocimientos con una lógica elitista, antiparticipativa, porque sólo se fomenta la participación si la información que se disemina es relativa no sólo a los resultados, sino también a los procesos por el cuál se ha llegado a ellos. Si no se conoce el proceso no puede la comunidad apropiarse de él. Y si no se apropia de él no se está generando una vía para el desarrollo autodependiente, con introducción de nuevos usos inesperados y con iniciativas que desplacen a las élites en favor de las bases.

Aprendizajes: «la identidad…

… es una amalgama que facilita procesos colectivos».

Un aprendizaje interesante: cómo utilizar el sentimiento identitario para unir fuerzas intelectuales y productivas en pro de un objetivo común y comunitario: el desarrollo de ese colectivo con un mismo sentimiento de identidad.

Una herramienta poderosa… pero cuidado con las banderas de la demagogia populista: que una región o una comunidad tenga un sentimiento de identidad colectiva que les lleve a actuar por el bien común es distinto a que un grupo de interés enarbole ese sentimiento para mover al colectivo en la consecución de sus propios fines. Y eso, ya lo sabemos, pasa mucho.

lectura, de León

La lectura de la separata sobre desarrollo territorial de Omar de León tiene una conclusión llamativa e interesante: ¿no será la innovación un nuevo factor de diferenciación que conlleve desigualdad? Esta hipótesis resultaría contraria al propio espíritu con el que se quiere alcanzar la innovación… Es el bucle desequilibrado de la competitividad. Si las políticas regionales invierten en mejoras estructurales que posibiliten la innovación, para aumentar su competitividad, es lógico pensar que las regiones «ricas» escalen en espiral y las regiones «pobres» desciendan del mismo modo, con posibilidades de mejorar por la innovación cada vez menores, en ese marco.

Así se ve en las tablas y así responde a la lógica. ¿Entra ahí, una vez más, el balance de la «solidaridad entre regiones» en España, de modo que el aporte estructural para crear el entorno para la innovación tenga que ver ya no con la política regional sino con la estatal?

R.U.R. Karel Capek y la robótica. Europa y la fábrica mundial

Karel Capek, aunque no venga al caso, fue un innovador. Un escritor visionario que, además de tener un enorme talento narrativo para el relato fantástico, incursionó en las predicciones del trabajo «liberador-inhumanizador», tan reconocibles luego en los carteles auswitchianos y en general en tantos conflictos de entreguerras.

Robot, imaginaron el checo Capek y su hermano pintor, Joseph, sería un trabajador esclavizado y deshumanizado pero que funcionaría en origen para la mejor comodidad del hombre, tal como apareció en su obra de teatro RUR (Rossum’s Universal Robots). En la línea de lo que luego llegaría con Huxley y Orwell escribió, por ejemplo, La guerra de las Salamandras y La fábrica de Absoluto, ambos textos imbuidos de la dialéctica proletaria propia de su época y de ciertas teorías de destrucción de las adoraciones teístas. De la fábrica nacional a la fábrica mundial, el autor fue capaz de trascender sus fronteras y la situación de sus congéneres para prever cómo cabría suponer la vida futura del hombre…

Capek fue un hijo de su época industrial, hijo de los inicios de las transformaciones tecnológicas, y como tal reproduce una mentalidad general que nos sirve para comprender en cierto modo su ideal filosófico y sus posteriores cambios… de una manera, además, terriblemente divertida.

La ironía resabiada con que trata de forma metafórica la relación del alma humana con la exigencia capitalista es digna de leer, releer y aprender. Os recomiendo la lectura de este autor para asimilar parte del sabor de una época de contrastes fascistas-proletarios, los yugos liberal-capitalistas y dictatoriales…

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar